Los antropólogos dicen que hay tres cereales que fueron claves para el desarrollo de la civilización humana: el trigo, el arroz, y el maíz. En Colombia, este último, ha estado presente desde tiempos prehispánicos.  

En las montañas de los Andes, el maíz ha sido el cereal que ha alimentado a los habitantes de esta región desde hace miles de años. Esa tradición se conserva hasta el día de hoy en Simijaca, un pequeño pueblo en el altiplano cundiboyacense.  

Ubicado a 135 km de Bogotá, Simijaca se orgullece de ser uno de los municipios de mayor producción de maíz que tiene Colombia. Según la alcaldía, en sus campos hay aproximadamente 831 hectáreas cultivadas, que los visitantes pueden ver fácilmente a los lados de la carretera al ingresar a este pueblo, que tiene más de 400 años de historia desde su fundación. Este municipio provee a los mercados mayoristas de Bogotá, Chiquinquirá, y Bucaramanga, donde sale a destinos tanto nacionales como internacionales. 

Para rendirle un homenaje a este cereal, el pueblo de Simijaca viene haciendo desde los últimos tres años el Festival de la Mazorca, un evento de varios días donde se invita a que los visitantes conozcan tradiciones culturales en torno a la producción de este cereal, que además hace parte de la alimentación tradicional tanto de esta región como de toda Colombia.