El turismo responsable,
un factor clave para el crecimiento del turismo en Colombia
El turismo responsable se ha consolidado como uno de los ejes estratégicos durante los últimos tres años y medio. Esta visión protege los ecosistemas, fortalece el tejido social y posiciona a las comunidades como protagonistas del desarrollo turístico al reconocer su papel como guardianas del patrimonio natural y cultural del país.
Porque el turismo responsable no ocurre de manera espontánea: se construye con presencia del Estado, trabajo territorial y corresponsabilidad con las comunidades.
Esta política se refleja en una inversión histórica de $1.2 billones de pesos en la gestión del turismo, la cual ha impactado alrededor de 650 municipios y ha estado orientada a la construcción de infraestructura sostenible, al fortalecimiento comunitario, a la promoción responsable y a la seguridad.
La importancia de una gestión pública responsable
Los datos recientes presentados por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo evidencian el impacto de esta gestión en las regiones colombianas, donde se ha acompañado a los habitantes, a las comunidades, a los guías de turismo, a los prestadores de servicios, a las cocineras, a las artesanas y a los artesanos y, por supuesto, a los viajeros. Este trabajo mancomunado se traduce en:
Estas cifras son el reflejo de un modelo que busca que el turismo crezca con orden, sostenibilidad y equidad territorial.
Anticipar el crecimiento: gestionar el éxito con responsabilidad
Para 2026, se espera que lleguen al país 7.5 millones de visitantes. Un escenario que confirma la consolidación del sector, al tiempo que exige una mayor responsabilidad estatal, ciudadana y empresarial. El reto no es atraer más turistas sin ningún tipo de control, sino preparar a los territorios para recibirlos de manera adecuada, es decir, protegiendo los ecosistemas, fortaleciendo la capacidad local, educando sobre las culturas locales y garantizando servicios de calidad.
Porque el crecimiento debe pensarse desde los territorios, la vida y la dignidad de las comunidades.
Proyectos en los territorios: comunidades al centro del desarrollo
Entre 2022 y 2026, el país ha gozado de una gestión del turismo responsable que se ha materializado a través de diferentes iniciativas que han fortalecido la gobernanza local y el desarrollo sostenible en las regiones.
En Antioquia, por ejemplo, se aprobaron 53 proyectos cuya inversión asciende a los $26.255 millones y que han beneficiado a 67 municipios mediante la construcción de infraestructura turística y el mejoramiento de los destinos. Otro caso es el de Gutiérrez, Cundinamarca, donde se consolidó un modelo de turismo comunitario y responsable que demuestra cómo la organización social y la apropiación del territorio son claves para un desarrollo turístico sostenible.
El turismo responsable también se construye cuando se fortalecen las capacidades locales. A través del Diplomado en Turismo Rural Sostenible, liderado por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, con ejecución de fontur, se han graduado 2.522 personas en todo el país entre 2023 y 2025. De este total, 703 participantes provienen de municipios PDET, 443 pertenecen a comunidades indígenas y 520 son víctimas del conflicto armado, consolidando el turismo como una herramienta de inclusión, reconciliación y desarrollo territorial. Gracias a su enfoque de formador de formadores, este proceso ha permitido impactar de manera indirecta a más de 88.000 familias en todo el territorio nacional.
Formación y capacidades locales: turismo con dignidad
Promoción responsable: biodiversidad, comunidades e identidad
La inversión en este rubro también se refleja en la manera en que Colombia se promociona ante el mundo. Las nuevas campañas turísticas del país incorporan un enfoque comunitario y de biodiversidad, reafirmando que Colombia no promueve un turismo masivo desarticulado, sino experiencias que respetan el entorno, valoran la cultura local y fortalecen a las comunidades.
En esta misma línea, la nueva marca turística comunica que este es un país que recibe a los visitantes desde la sostenibilidad, la identidad cultural y el respeto por la vida, una apuesta que se alinea con los principios del turismo responsable.
Turismo responsable es turismo seguro
La sostenibilidad también implica protección. A través de campañas de prevención y formación a prestadores y la activación del Centro de Turismo Responsable, el Gobierno Nacional ha reafirmado una política de tolerancia cero frente a la explotación sexual de niños, niñas y adolescentes (ESCNNA) en el turismo. Porque en el País de la Belleza, el turismo es sinónimo de cuidado, protección y dignidad.
El País de la Belleza: presencia, cuidado y futuro
La experiencia y liderazgo de Colombia en estos últimos tres años y medio demuestran que es posible consolidar el turismo como motor económico, sin renunciar al cuidado de las regiones ni a la dignidad de las comunidades que habitan en ellas. De esta manera, el turismo responsable se consolida como una política pública que articula crecimiento y presencia del Estado en los territorios.