Montañas rusas, parques acuáticos, zoológicos, escenarios temáticos, experiencias inmersivas y espacios de aventura. La oferta de parques de atracciones en Colombia ha evolucionado hasta convertirse en uno de los grandes motivadores de viaje para miles de familias. Hoy, estes escenarios no solo representan diversión, sino que hacen parte de una industria que dinamiza las economías regionales, fortalece la cadena turística y posiciona al país como uno de los referentes del entretenimiento en América Latina.
De acuerdo con la Asociación Colombiana de Atracciones y Parques de Diversiones (ACOLAP), Colombia ocupa el tercer lugar en Latinoamérica en la industria de parques de entretenimiento, después de Brasil y México. El país cuenta con más de 370 parques que reciben cerca de 20 millones de visitantes al año, consolidando una oferta que combina recreación, naturaleza, aventura, cultura y experiencias para públicos de todas las edades.
Esta industria ha demostrado que un parque puede convertirse en el principal motivo para visitar un destino. Cuando una familia decide viajar para conocer una atracción, el impacto va mucho más allá del ingreso al parque: el visitante también utiliza hoteles, restaurantes, transporte, comercio y otros servicios turísticos que fortalecen la economía local y generan oportunidades para las comunidades.
Foto cortesía de ACOLAP
La diversidad de parques que existe en el país permite que cada región ofrezca experiencias diferentes. Antioquia, Cundinamarca, Valle del Cauca, Santander, Quindío, Bolívar, Atlántico y Risaralda, entre otros departamentos, han consolidado una oferta que incluye parques mecánicos, acuáticos, temáticos, de aventura, zoológicos y experiencias naturales que atraen visitantes nacionales e internacionales.
Uno de los mayores atributos de esta industria es precisamente esa capacidad de adaptarse a distintos perfiles de viajeros. Mientras algunas familias buscan adrenalina en las atracciones mecánicas, otras prefieren experiencias educativas, contacto con la naturaleza o recorridos temáticos. Esa diversidad convierte a Colombia en un destino con alternativas para todas las edades y todos los intereses.
Para Andrés Vanegas, presidente Junta Directiva de ACOLAP, hablar de parques es hablar de turismo.
Durante la conversación, Vanegas explica que la industria colombiana ha alcanzado un nivel de madurez que hoy la ubica entre las más importantes de América Latina. Destaca que el país ha logrado consolidar una oferta competitiva que responde a las nuevas tendencias internacionales y que los parques dejaron de ser únicamente lugares de recreación para convertirse en verdaderos destinos turísticos.
Como ejemplo de uno de sus tres parques recomendados, menciona la Hacienda Nápoles, considerada uno de los casos más representativos del país. Alrededor del parque se ha desarrollado un ecosistema que integra hoteles, restaurantes, operadores turísticos, transporte y comercio, demostrando cómo una atracción puede transformar la dinámica económica de un territorio.
Ese crecimiento también se refleja en la evolución de los parques urbanos. En ciudades como Bogotá, espacios emblemáticos continúan renovando su oferta para responder a un visitante cada vez más exigente, incorporando nuevas experiencias, tecnología y actividades dirigidas a toda la familia.
Por ejemplo, Multiparque se ha consolidado como uno de los referentes de entretenimiento familiar en la capital. Su apuesta por experiencias al aire libre, actividades para diferentes generaciones y espacios de integración demuestra cómo los parques continúan evolucionando para ofrecer alternativas que invitan a permanecer más tiempo en la ciudad y complementar la oferta turística de Bogotá. La innovación también marca el presente de otros escenarios de entretenimiento.
City Park ha fortalecido su propuesta mediante experiencias dirigidas a niños, jóvenes y familias, integrando nuevas atracciones y formatos de entretenimiento que responden a las expectativas de los visitantes. La constante renovación de la oferta se convierte en uno de los factores que mantiene vigente a la industria y permite atraer públicos recurrentes.
Por su parte, Salitre Mágico, uno de los parques más emblemáticos del país, continúa siendo un referente para varias generaciones de colombianos y visitantes extranjeros.
Precisamente estos temas fueron protagonistas durante el XVI Encuentro ACOLAP & X Latin American Amusement Expo (LAAE) 2026, considerado el principal escenario de negocios para la industria de parques y entretenimiento en América Latina.
El encuentro reunió a más de 500 asistentes, 54 empresas expositoras, 74 stands y representantes de 14 países, consolidándose como un espacio para compartir experiencias, conocer tendencias internacionales y analizar los retos que enfrenta una industria en constante transformación.
La agenda académica abordó temas relacionados con inteligencia artificial, innovación, sostenibilidad, seguridad, experiencia del visitante y transformación digital, aspectos que hoy marcan el futuro de los parques de atracciones y del turismo de entretenimiento.
La presencia, por primera vez, de empresas provenientes de Brasil, Chile, China y Dubái confirmó el creciente interés internacional por un mercado que continúa expandiéndose y fortaleciendo sus capacidades para competir en el contexto latinoamericano.
El encuentro dejó una conclusión clara: la industria del entretenimiento es hoy uno de los grandes aliados del turismo. Cada nueva atracción, cada parque renovado y cada experiencia diseñada para las familias representan una oportunidad para atraer visitantes, ampliar su permanencia en los destinos y dinamizar las economías locales.
En Colombia, el crecimiento de los parques de atracciones demuestra que, cuando una experiencia logra convertirse en la razón principal para viajar, también se convierte en un motor para el turismo y en una oportunidad para que más personas descubran la diversidad de los destinos colombianos.