El astroturismo

se toma Colombia

Texto en español que destaca a los autores y colaboradores de un proyecto, incluyendo a Carlos Mauricio Sánchez, Laura Arboleda, Cristian Rubio y Raúl Ramos.

Cuando pensamos en las bellezas naturales de Colombia, se nos vienen a la mente los dos océanos, las montañas de la cordillera de los antes que atraviesan el país, la selva amazónica, y las múltiples fuentes de agua dulce de ríos, lagunas, páramos y otros cuerpos de agua. 

Sin embargo, pocas veces pensamos en los cielos que cubren a Colombia. La ubicación privilegiada de nuestro país en el Ecuador del planeta no solo se ve reflejada en la geografía, sino también en la calidad de los cielos para hacer observación astronómica durante todo el año.  

Algunos municipios ya vienen aprovechando esta ubicación privilegiada de los cielos. En Villa de Leyva, en Boyacá, se hace anualmente el festival de astronomía, y en el desierto de la Tatacoa hay varios operadores turísticos enfocados en este tipo de turismo. 

PH: Cortesía @desiertodechecua_oficial

Por esta razón, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo y Fontur, junto a la Fundación Prociencia, quieren expandir este tipo de turismo a través del proyecto

Escultura de Jesucristo con una cruz tallada en piedra, en un entorno rocoso bajo un cielo estrellado.

PH: Cortesía @desiertodechecua_oficial

“para fortalecer el astroturismo en Colombia mediante la capacitación y desarrollo de destinos estratégicos”. 

En este proyecto se realizó una inversión de más de $1.400 millones de pesos para capacitar y desarrollar esto destinos, y que ya está dando frutos en varios departamentos del país.

“Hicimos una convocatoria donde se presentaron más de municipios. De allí seleccionamos diez para hacer un primer proyecto donde capacitamos a los operadores turísticos de la región en materia de astronomía” dice Diana Rojas, directora de Prociencia.  

Gracias a este proyecto, ya se han capacitado 201 operadores turísticos de 10 municipios, y como cierre del proceso de formación, se les ha entregado una dotación compuesta de equipos como cámaras fotográficas, telescopios, trípodes, memorias, cartas para la ubicación de los cuerpos celestes y otros elementos.  

PH: Cortesía @desiertodechecua_oficial

El astroturismo tiene además el beneficio de que crea una excusa a los visitantes para visitar el territorio. Además, como la observación se hace de noche, aumenta la pernoctación, lo cual le sirve a los hoteles y hosterías de los lugares. Además, se conecta con otras experiencias culturales y gastronómicas de las regiones. Así lo afirma la fundación Starlight.  

Gracias a esta dotación, cada una por $15 millones de pesos, los operadores turísticos podrán usar estos elementos para crear experiencias turísticas en sus territorios, los cuales le dan un valor agregado a los espacios naturales con potencial turístico.  

Noche despejada con cielo lleno de estrellas y la Vía Láctea visible, árboles y una pequeña estructura de construccion en primer plano.

Nemocón: mina de sal y un “desierto” a 2.500 metros sobre el nivel del mar.

Vista del espacio con estrellas y nubes de gas y polvo cósmico en tonos rojizos y violetas.

Nemocón es un municipio a 65 Km de Bogotá, muy conocido por su Mina de Sal, un atractivo muy visitado por turistas nacionales y extranjeros. Quienes han visitado el lugar saben que este tiene un clima y un paisaje muy típico de los pueblos del altiplano cundiboyacense: frío, lluvias frecuentes y bosques espesos.

Por esta razón suena extraño que uno de los lugares donde se hará la observación astronómica sea en el “desierto de Checua”, también conocido como “la Tatacoita”, por su parecido con el que se encuentra en el Huila, aunque en realidad estos no son desiertos sino bosques secos tropicales.  

Grupo de personas observando un telescopio en exteriores de noche

Los operadores turísticos de Nemocón ya están formados y equipados para que los turistas que quieran visitar este desierto, al tiempo que conocen las huellas arqueológicas dejadas por los muiscas, que incluye la estatua de Bochica, una de sus deidades.  

Riohacha y Manaure: observar las estrellas en la punta norte de Colombia 

Cuando los colombianos escuchamos a Riohacha y Manaure pensamos en sus hermosas playas y en las salinas, de donde salen toneladas de sal para los mercados internacionales. Sn embargo, es poco conocido que La Guajira es uno de los mejores destinos de Colombia para la observación astronómica gracias a sus cielos despejados durante gran parte del año y sus bajos niveles de contaminación lumínica.  

Los operadores turísticos de las comunidades Wayuu que participaron en este proyecto ya están listas para recibir a los “astroturistas”, y enseñar sus interpretaciones del cielo y sus astros como una guía para comprender y habitar el territorio. Esta combinación de ciencia, naturaleza y saber ancestral convierte a La Guajira en un escenario privilegiado para el astroturismo.  

Sus extensos paisajes desérticos permiten una visión amplia y nítida del firmamento, ideal para contemplar estrellas, constelaciones y fenómenos astronómicos. Además, su ubicación geográfica ofrece condiciones climáticas favorables para la observación nocturna.  

Una imagen del espacio con nubes de polvo y estrellas, en tonos rojizos, rosados y oscuros con una región brillante en el centro.

¿Dónde hacer astroturismo en Colombia?  

Al igual que Nemocón y Manaure, los municipios de Facatativá, Sopó, Coveñas, El Cocuy, Riohacha, Villa de Leyva, Pasto, Providencia y Santa Catalina también recibieron estas capacitaciones y dotaciones, con lo cual inicia un periodo en el que el astroturismo se esparcirá por Colombia.  

Por esta razón, en las próximas vacaciones considere tomarse una selfie con las estrellas. Agende una experiencia para disfrutar de los cuerpos celestes vistos a través de los cielos del país de la belleza.